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Bienvenido a mi caja de música de canciones
Verso 1:
Estas son mis manos, tan pequeñas y dulces,
Aplauden y saludan y ayudan a recibir.
Las uso suaves, las uso amables,
Manos gentiles, una mente cariñosa.
Verso 2:
Las manos pueden construir y las manos pueden compartir,
Las manos pueden mostrar cuánto me importa.
Sin golpear, empujar o agarrar fuerte,
Manos gentiles hacen que el mundo se sienta bien.
Verso 3:
Acaricia el juguete, o acaricia al gato,
Las manos dicen amor cuando hacen eso.
Abrazando suave, o sosteniendo cerca,
Un toque gentil trae sonrisas y alegrÃa.
Verso 4:
Cuando estoy enojado o me siento molesto,
Tomo un respiro, no olvido.
Las manos pueden descansar y las manos pueden reparar,
Manos gentiles pueden hacer un amigo.
Verso 5:
Toca las flores, toca la brisa,
Las manos pueden sentir el mundo con facilidad.
Cuando son gentiles, todos pueden ver,
La amabilidad crece dentro de mÃ.
Verso 6:
Asà que cada dÃa entenderé,
Cómo el amor puede vivir en cada mano.
Mamá sonrÃe y se queda de pie suavemente,
‘¡Gracias, querido, por las manos gentiles!’
Vamos a jugar un juego.
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¡SÃ! ¡Tanto amor!
Manos Gentiles, Corazones Felices
Esta canción ayuda a los niños a entender el poder del toque suave. Comienza mostrando a tu hijo cómo acariciar un juguete o tu mano suavemente mientras suena la música. Modela cada movimiento con calidez y un ritmo lento: saluda, abraza o acaricia suavemente al compás de la letra. Al cantar 'No pegar, empujar ni agarrar fuerte', sacude la cabeza de manera juguetona para mostrar desaprobación, luego sonrÃe al repetir 'Las manos suaves hacen que el mundo se sienta bien.' Anima al niño a repetir 'suave' o 'blando' en voz alta cada vez que aparezca. Integra la idea durante las actividades diarias: al jugar con mascotas, ayudar en la cocina o saludar a amigos. Refuerza el comportamiento positivo elogiando las acciones: '¡Esa fue una mano suave!' Usa esta canción para ayudar a manejar las emociones: si tu hijo se molesta, recuérdale suavemente sus 'manos suaves.' Combina la lección con afecto fÃsico: un abrazo, una palmadita o tomarse de las manos, para asociar la calidez emocional con el comportamiento suave. Cántala a diario hasta que tu hijo comience a guiarte: ese es el momento en que el aprendizaje se convierte en amor.